viernes, 21 de octubre de 2016
Todo está conectado
martes, 19 de mayo de 2020
Llega la hora de la reconstrucción
Ayer por la tarde me emocioné viendo a los voluntarios de nuestra parroquia de Roma montando unas mesitas en el jardín en las que, protegidos con guantes y mascarillas, iban recibiendo, una a una, a las muchas personas que se acercaban para pedir una bolsa de alimentos o presentar sus solicitudes de diversos servicios. Este ejercicio es posible porque la gente del barrio está siendo muy generosa en la donación de bienes. Es verdad que la pandemia ha colocado a muchos al borde de la exclusión, sobre todo a aquellos que dependen del trabajo diario. Pero también es verdad que esto ha suscitado la solidaridad de otros muchos que tienen empleos estables y que se han decidido a compartir sus recursos. La parroquia sirve como punto de encuentro entre unos y otros. Intuyo que en los próximos meses todas las parroquias se van a convertir en “centros de proximidad” en los que las personas más afectadas por la pandemia podrán encontrar acogida, escucha y ayuda, sin tener que someterse a los procedimientos a veces muy burocratizados que ofrecen los gobiernos.
Oración por nuestra tierra
Dios omnipotente,
que estás presente en todo el universo
y en la más pequeña de tus criaturas,
Tú que rodeas con tu ternura todo lo que existe,
derrama en nosotros la fuerza de tu amor
para que cuidemos la vida y la belleza.
Inúndanos de paz,
para que vivamos como hermanos y hermanas
sin dañar a nadie.
Dios de los pobres,
ayúdanos a rescatar
a los abandonados y olvidados de esta tierra
que tanto valen a tus ojos
Sana nuestras vidas,
para que seamos protectores del mundo
y no depredadores,
para que sembremos hermosura
y no contaminación y destrucción
Toca los corazones
de los que buscan sólo beneficios
a costa de los pobres y de la tierra.
Enséñanos a descubrir el valor de cada cosa,
a contemplar admirados,
a reconocer que estamos profundamente unidos
con todas las criaturas
en nuestro camino hacia tu luz infinita.
Gracias porque estás con nosotros todos los días.
Aliéntanos, por favor,en nuestra lucha
por la justicia, el amor y la paz.
sábado, 11 de enero de 2020
La alegría de ser padres
Hoy nos estamos dando cuenta de las negativas consecuencias económicas y sociales del desierto demográfico. Se habla de las dificultades para sostener el sistema de pensiones (puede llegar un momento en el que la población pasiva casi iguale a la activa) y de la necesidad de favorecer una inmigración regulada que se haga cargo de los trabajos para los que no se encuentra personal autóctono. El punto de vista es, sobre todo, economicista. Hay capital, pero falta mano de obra. Creo que hay que ir mucho más lejos. Es imprescindible ayudar económicamente a las familias, pero no basta. Tenemos que cambiar la forma de pensar. Necesitamos redescubrir que los hijos constituyen el más preciado “capital social” porque sin ellos sencillamente no hay futuro. Esto es evidente en las culturas africanas y en muchas americanas y asiáticas. En la Biblia, los hijos son presentados como una bendición de Dios. El salmo 127 canta que “los hijos son una herencia del Señor, los frutos del vientre son una recompensa. Como flechas en las manos del guerrero son los hijos de la juventud. Dichosos los que llenan su aljaba con esta clase de flechas” (3-5).
sábado, 22 de abril de 2017
Hermana Madre Tierra
“Cuando se habla de «medio ambiente», se indica particularmente una relación, la que existe entre la naturaleza y la sociedad que la habita. Esto nos impide entender la naturaleza como algo separado de nosotros o como un mero marco de nuestra vida. Estamos incluidos en ella, somos parte de ella y estamos interpenetrados. Las razones por las cuales un lugar se contamina exigen un análisis del funcionamiento de la sociedad, de su economía, de su comportamiento, de sus maneras de entender la realidad. Dada la magnitud de los cambios, ya no es posible encontrar una respuesta específica e independiente para cada parte del problema. Es fundamental buscar soluciones integrales que consideren las interacciones de los sistemas naturales entre sí y con los sistemas sociales. No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socio-ambiental. Las líneas para la solución requieren una aproximación integral para combatir la pobreza, para devolver la dignidad a los excluidos y simultáneamente para cuidar la naturaleza”.
Dios de amor,muéstranos nuestro lugar en este mundocomo instrumentos de tu cariñopor todos los seres de esta tierra,porque ninguno de ellos está olvidado ante ti.Ilumina a los dueños del poder y del dineropara que se guarden del pecado de la indiferencia,amen el bien común, promuevan a los débiles,y cuiden este mundo que habitamos.Los pobres y la tierra están clamando:Señor, tómanos a nosotros con tu poder y tu luz,para proteger toda vida,para preparar un futuro mejor,para que venga tu Reinode justicia, de paz, de amor y de hermosura.Alabado seas. Amén.
sábado, 5 de junio de 2021
La transición ecológica

Hoy se celebra el día Día Mundial del Medio Ambiente, así que me voy a poner un poco verde. Hay que tener cuidado con esta palabra. Según el diccionario de la RAE, tiene nada menos que 22 acepciones. Puede referirse a un color, al estado de inmadurez de una fruta o un proyecto, a la inexperiencia de una persona, a un chiste picante o a un asunto ecológico. No es lo mismo que uno “piense en verde” (eslogan popularizado por los ecologistas) que “poner verde a alguien” (o sea, colmarlo de improperios o censurarlo acremente).
Antes de entrar en harina, os comparto que ayer tuvimos nuestro encuentro Zoom como estaba previsto. Esta vez nos juntamos un pequeño grupo de 15 personas provenientes de lugares tan distintos como España, Canadá, Estados Unidos, México, Guatemala, Costa Rica, Argentina e Italia. Durante una hora hablamos sobre las lecciones que hemos aprendido al cabo de más de un año de pandemia. Partimos de las 10 lecciones que sugerí en la entrada de hace una semana. Divididos en tres salas, hablamos sobre las que habían sido más significativas para cada uno de nosotros. Como siempre, fue un encuentro cordial. No arreglamos el mundo, pero, al menos, pudimos seguir manteniendo encendida la llama del interés.


Ahora, muchas multinacionales que han sido las responsables principales de la degradación ecológica que padecemos, se han vuelto “verdes”. Todas quieren apuntarse a la transición ecológica. Saben que las nuevas generaciones son muy sensibles a la ecología, así que no tienen más remedio que “reconvertirse”, con mayor o menor convencimiento, para no perder su cuota de mercado. De la noche a la mañana, todos nos hemos vuelto un poco más “verdes” sin que esto signifique un cambio sustancial en nuestras actitudes y conductas, pero por algo se empieza. Estas súbitas conversiones me hacen pensar en el valor que tienen los profetas religiosos y seculares en la conciencia moral de la humanidad. A veces tienen que pasar décadas para que sus observaciones sean atendidas. Estoy pensando en asuntos muy graves como la pena de muerte, el consumo de drogas, los abusos sexuales, los derechos de las personas homosexuales, el respeto a los animales, etc.

Lo que hoy nos parece evidente, hace 40 o 50 años era defendido solo por una minoría. Y lo mismo pasará dentro de unos años con otros asuntos que hoy no tratamos con radicalidad: el aborto, la eutanasia, la explotación infantil, la pobreza masiva, etc. Yo creo firmemente en la existencia de valores objetivos, que van más allá de las modas cambiantes, pero reconozco que el descubrimiento y aceptación de estos valores están sometidos a complejos procesos históricos en los que a menudo se producen avances y retrocesos.
Por eso mismo, necesitamos voces “proféticas” que nos despierten de nuestro letargo y nos ayuden a caer en la cuenta de lo que más nos ayuda a vivir como seres humanos. Creo que la llamada a la “transición ecológica” pertenece a la categoría de advertencias proféticas que nos hablan de otra manera de relacionarnos con la naturaleza. Si el Día Mundial del Medio Ambiente sirve para hacernos pensar y asumir algunos compromisos, bienvenido sea.
martes, 20 de agosto de 2019
Podemos hacer más
lunes, 4 de mayo de 2020
Regreso al futuro
lunes, 18 de agosto de 2025
No echar más leña al fuego

Los incendios que están asolando la parte occidental de la península ibérica están produciendo graves daños personales, materiales… y morales. En muchas personas está cundiendo un fuerte desánimo. Tras el golpe que supuso la pandemia hace cinco años, ahora los incendios añaden más carga emocional a una situación social que es muy tensa y que deja a las personas sin aliento. La rabia se expresa de mil maneras. Los campesinos y ganaderos culpan a los ecologistas de salón por no permitirles gestionar los bosques como siempre se ha hecho.

Es muy fácil mantener la calma y prodigar palabras de ánimo cuando uno contempla estos desastres a través de la pantalla del televisor o del ordenador desde la seguridad y comodidad de su casa. Pero todo cambia cuando se padecen en carne propia, cuando las llamas devoran tu casa y el humo intenso hace dificultosa la respiración. Entonces es muy normal dejarse arrastrar por la rabia y la indignación, buscar responsables, imaginar soluciones mágicas, etc. Pocas personas conservan la calma cuando se ven sometidas a una presión física y emocional tan grande. Según los casos, los mensajes de ánimo y solidaridad pueden hasta resultar hirientes.

Confieso que se me ha hecho muy difícil mantener el ánimo festivo de estos días en un contexto de desolación. Es como si sintiera que mi regocijo fuera un atentado contra las personas que están siendo víctimas de tantos desastres o contra quienes están dedicando jornadas de doce horas a trabajar sin descanso en la extinción de los incendios. Hay como un cierto pudor moral que nos lleva a moderar la alegría cuando otros cercanos están sufriendo.
jueves, 16 de agosto de 2018
No está prohibido soñar
martes, 1 de octubre de 2019
Yo seré el amor
Entendí que sólo el amor es el que impulsa a obrar a los miembros de la Iglesia y que, si faltase este amor, ni los apóstoles anunciarían ya el Evangelio, ni los mártires derramarían su sangre. Reconocí claramente y me convencí de que el amor encierra en sí todas las vocaciones, que el amor lo es todo, que abarca todos los tiempos y lugares, en una palabra, que el amor es eterno.
Entonces, llena de una alegría desbordante, exclamé: Oh Jesús, amor mío, por fin he encontrado mi vocación: mi vocación es el amor. Sí, he hallado mi propio lugar en la Iglesia, y este lugar es el que tú me has señalado, Dios mío. En el corazón de la Iglesia, que es mi madre, yo seré el amor; de este modo lo seré todo y mi deseo se verá colmado”.
jueves, 18 de febrero de 2021
Geometría imposible
Traduzco
las últimas palabras de su discurso: “Este es el tercer gobierno de la
legislatura. No hay nada que sugiera que pueda hacerlo bien sin el apoyo
inquebrantable de este Parlamento. Es un apoyo que no descansa en la alquimia
política, sino en el espíritu de sacrificio con el que mujeres y hombres han
afrontado el último año, en su vibrante deseo de renacer, de volver más fuertes
y en el entusiasmo de los jóvenes que quieren un país capaz de realizar sus
sueños. Hoy, la unidad no es una opción, la unidad es un deber. Pero es un
deber guiado por lo que estoy seguro que nos une a todos: el amor a Italia”. Los
periódicos italianos han subrayado mucho eso de que “la unidad no es una
opción, la unidad es un deber”. Cuando está en juego un bien superior como
la necesidad de afrontar una crisis de proporciones colosales, la llamada de
Draghi adquiere tonos proféticos. Esperemos que encuentre una respuesta
sostenida en el tiempo. El comienzo parece prometedor.
Día: Viernes, 19 de febrero.
Hora: de 6 a 7,30 de la tarde (hora de España e Italia).
Tema: Antivirus de Cuaresma.



























