Reconozco que este humilde blog nació hace dos años también con el deseo de “salir a la calle” y de “entrar en las casas”. Un blog permite salir a esa inmensa calle que es Internet. Se trata de una calle en la que cualquiera puede pasear y detenerse ante un escaparate que tal vez le muestre algo que no espera. Este blog no va dirigido a mis compañeros claretianos sino, inicialmente, a mis amigos de infancia y juventud con los cuales me encuentro de vez en cuando en torno a un café o una cerveza. Ante la imposibilidad de abordar muchas cuestiones en nuestros diálogos fugaces, pensé que un blog permitiría dilatar nuestros encuentros e ir reflexionando juntos sobre muchos temas que nos preocupan. Luego, con el correr del tiempo, se han ido incorporando a esta conversación otras muchas personas que ni siquiera conozco, pero con las cuales comparto inquietudes, preguntas y búsquedas. No sé hasta cuándo mantendré este callejeo digital, pero hoy, en el segundo aniversario del blog, confieso que me está obligando a salir de mis rutinas, a escuchar mucho y, en definitiva, a tomar el pulso a esta cambiante sociedad en la que vivimos. No me arrepiento del esfuerzo. Yo soy el primer beneficiado.
martes, 20 de febrero de 2018
De Seúl a Morelia
Reconozco que este humilde blog nació hace dos años también con el deseo de “salir a la calle” y de “entrar en las casas”. Un blog permite salir a esa inmensa calle que es Internet. Se trata de una calle en la que cualquiera puede pasear y detenerse ante un escaparate que tal vez le muestre algo que no espera. Este blog no va dirigido a mis compañeros claretianos sino, inicialmente, a mis amigos de infancia y juventud con los cuales me encuentro de vez en cuando en torno a un café o una cerveza. Ante la imposibilidad de abordar muchas cuestiones en nuestros diálogos fugaces, pensé que un blog permitiría dilatar nuestros encuentros e ir reflexionando juntos sobre muchos temas que nos preocupan. Luego, con el correr del tiempo, se han ido incorporando a esta conversación otras muchas personas que ni siquiera conozco, pero con las cuales comparto inquietudes, preguntas y búsquedas. No sé hasta cuándo mantendré este callejeo digital, pero hoy, en el segundo aniversario del blog, confieso que me está obligando a salir de mis rutinas, a escuchar mucho y, en definitiva, a tomar el pulso a esta cambiante sociedad en la que vivimos. No me arrepiento del esfuerzo. Yo soy el primer beneficiado.
viernes, 15 de abril de 2016
Aviso a nativos e inmmigrantes digitales
Por cierto, he sido aficionado al baloncesto. Así que hoy tengo que rendir mi pequeño homenaje al gran Kobe Bryant -amigo de Pau Gasol- que, después de 20 años en activo, se ha retirado del baloncesto mundial con un partidazo en el que ha conseguido 60 puntos. Siempre lo he admirado. Os dejo con un original vídeo en el que aparece caracterizado como director de orquesta:
jueves, 16 de febrero de 2017
No sé qué hacer
En cuanto a los temas, hace un año escribía que mi intención era no ceñirme a un área específica sino tratar un poco de todo: desde “la emoción de un paisaje hasta un asunto cultural, político o religioso”. Ahora, con 366 entradas en la mochila, caigo en la cuenta de que el objetivo se ha cumplido. El Rincón de Gundisalvus parece un pequeño mercado persa. He hablado con el cuadro de Inocencio X, he comentado el impacto de canciones queridas, me he dejado seducir por algunas ciudades, he glosado paisajes de mi pueblo natal estimulado por las fotos de mis amigos, me he acercado al problema de los refugiados y he osado hablar en politiqués. Los temas han sido variados porque cada día viene con su propia banda sonora y hasta con un titular debajo del brazo. Basta abrir cualquier periódico digital para darse cuenta. Confieso que yo soy casi adicto a la prensa digital. Dar un repaso rápido por las principales cabeceras es una de las primeras cosas que hago cada día.
martes, 31 de diciembre de 2019
Dejo el 2019 en sus manos
sábado, 14 de mayo de 2022
Hasta la vista

Mi deseo era compartir con los lectores diversas experiencias de vida al hilo de mis andanzas misioneras. El objetivo inicial de dialogar con mis amigos de infancia se ha ido extendiendo de manera natural. A medida que pasaba el tiempo, se iban añadiendo otros lectores desde muchos rincones del mundo. Google me proporciona estadísticas precisas sobre su procedencia, número de visitas y plataformas usadas. En ningún momento se me ocurrió hacer la más mínima publicidad o alojar el blog en alguna página web famosa. Desde el principio hasta el final, se ha mantenido como un “rincón” discreto, abierto a quienes libremente quisieran acercarse.

Los temas han ido surgiendo al hilo de lo que iba viviendo, sin ningún
tipo de programación. De vez en cuando, me han venido sugeridos por los lectores. Algunos me han enviado libros, artículos o vídeos que consideraban
sugestivos. He procurado hacerme eco de ellos. Detrás de todo lo escrito, hay
una convicción que es, al mismo tiempo, una pasión: no hay ninguna experiencia
humana comparable al encuentro con Jesucristo. Quienes la viven pueden afrontar
la vida con sentido y alegría en medio de todas las pruebas y contradicciones.

Aprovecho
esta entrada bimilenaria para agradecer de corazón el apoyo de quienes a lo
largo de estos seis años os habéis asomado a este Rincón. A muchos de vosotros
os conozco personalmente, incluso hemos tenido la oportunidad de organizar
algunos encuentros presenciales y virtuales. Cuando cada día me sentaba ante el
ordenador os tenía presentes. En el fondo, cada entrada era como el comienzo de
un diálogo. ¿Qué sentido tiene escribir algo si nadie lo va a leer? En ese
diálogo imaginario han ido madurando convicciones y puntos de vista. Muchas
gracias por vuestra presencia escondida. Sin darnos cuenta, hemos ido creando
una comunidad de buscadores.
Creo que durante un tiempo (quizás hasta el mes de
septiembre) dejaré abierto el blog por si alguien quiere seguir explorando
algunas entradas antiguas. Después, Dios dirá.
¡Hasta la vista!
jueves, 26 de mayo de 2016
La cosa no ha hecho más que empezar
viernes, 27 de noviembre de 2020
Hasta la cocina
jueves, 22 de noviembre de 2018
Un retiro, ¿por qué no?
Me parece que se puede hacer coincidir el retiro con ese momento simbólico. Al fin y al cabo, el número 1.000 tiene algo de seductor. Sugiero, por tanto, encontrarnos en el Centro Fragua de Los Negrales, a 42 kilómetros de Madrid, el primer fin de semana de febrero de 2019. Se podría comenzar con la cena del viernes 1 (hacia las 9 de la noche) y terminar con la comida del domingo 3 (hacia las 3 de la tarde). La capacidad máxima de la casa es de 20 personas (en habitaciones individuales). Si alguien estuviera interesado en participar en este retiro, puede ponerse en contacto conmigo a través de la dirección: gonfersa@hotmail.com. A partir de ahora, cualquier información que uno desee sobre el retiro se enviará directamente a las direcciones electrónicas de los interesados, no a través del blog. Podemos fijar el 31 de diciembre de este año como fecha límite para hacer la inscripción.
martes, 22 de enero de 2019
Hablar es un acto creativo
Hablar es siempre un acto creativo que no puede atenerse a un texto cerrado. Cuando hablamos nos estamos dirigiendo a una persona o a un público al que vemos. Mientras hablamos, están sucediendo cosas a nuestro alrededor. Hablar no es un hecho inmóvil sino un evento en ebullición. ¿Quién no ha tenido la experiencia de comenzar a hablar y, a medida que el discurso avanzaba, ir descubriendo elementos que no figuraban en la intención inicial?
Una de las críticas frecuentes que los fieles hacen a las homilías de los sacerdotes es que se trata de comunicaciones “en el aire”, que lo mismo podrían decirse a una comunidad que a otra, que no tienen en cuenta la situación concreta de las personas que escuchan. La capacidad de sintonizar e interactuar con un grupo de personas en un espacio y tiempo determinados es algo reservado al lenguaje oral. Por eso, resulta tan difícil escribir un texto sin saber quién lo va a leer o escuchar. Ya sé que hay escritores –los clásicos– que escriben para la posteridad y que, por tanto, están más allá de las coordenadas espacio-temporales. No es mi caso. Yo necesito pensar siempre en un interlocutor. Yo necesito hablar, no simplemente leer. A veces, es posible compaginar ambas operaciones con un poco de garbo.
Escribo estas cosas cuando faltan solo cinco días para llegar a las 1.000 entradas, momento en el que El Rincón de Gundisalvus se cerrará, pero de esto hablaremos más adelante. Ahora lo que me urge es rematar el texto de Ávila y ultimar la preparación de las actividades que tendré fuera de Roma durante las dos próximas semanas. Una de ellas tiene que ver con algunos lectores del blog. Me refiero al retiro programado para el primer fin de semana de febrero. Pero de esto hablaremos también en el momento oportuno. Mientras tanto, disfrutemos del mal tiempo que se anuncia para los próximos días. Es una preparación para afrontar con gallardía otros malos tiempos sociales y eclesiales.


























