sábado, 1 de enero de 2022

Con María se puede vivir en paz

Estamos ya en 2022. Comenzamos el nuevo año con la solemnidad de Santa María Madre de Dios. Lo primero que recibimos es una bendición: “El Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor. El Señor te muestre tu rostro y te conceda la paz” (Num 6,23-26). No es lo mismo empezar el año con una bendición que con una maldición. Dios siempre “dice bien” de sus hijos. Luego, san Pablo, en la carta a los gálatas, nos recuerda que “cuando llegó la plenitud del tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la Ley, para rescatar a los que estaban bajo la Ley, para que recibiéramos la adopción filial” (Gal 4,4). Es el texto más antiguo del Nuevo Testamento en el que, de una manera velada (“nacido de mujer”) se habla de la madre de Jesús. Por fin, el Evangelio de Lucas nos habla de los pastores. De ellos se dice que fueron corriendo a Belén, encontraron a María, a José y al niño, contaron lo que se decía del pequeño y se volvieron dando gloria y alabanza a Dios. Lucas ha descrito un perfecto itinerario de fe que bien podría aplicarse a cada uno de nosotros.

  • Ir corriendo indica deseo, prontitud, ganas de comprobar lo que los ángeles les han anunciado. Tal vez el nuevo año puede ser una ocasión para despertarnos de nuestra somnolencia e “ir corriendo” al encuentro de Jesús empujados por la fuerza de la Palabra.
  • Encontrar es el corazón de la fe. Significa entrar en relación de intimidad con alguien. Nuestra fe puede pasar de una aceptación un tanto impersonal de algunas verdades a una experiencia de encuentro con Jesús. Todo cambia.
  • Contar lo que los ángeles les habían dicho del pequeño es un modo de compartir la Palabra de Dios. ¿No estamos llamados en 2022 a compartir más lo que vivimos con aquellos que están buscando?
  • Volver dando gloria a Dios implica convertirse en evangelizadores. Todos los cristianos somos anunciadores de “lo que hemos visto y oído”. Necesitamos en 2022 una Iglesia más misionera.

Es verdad que en el relato de Lucas los pastores ocupan un puesto significativo, pero la liturgia de hoy pone el foco en María, la madre de Jesús, la madre de Dios. Aparece una expresión muy querida por Lucas: “María, por su parte, conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón”. La madre atesora y medita. No es tiempo de preguntas o exhortaciones. Las mejores experiencias maduran en la bodega del corazón. Se requiere tiempo para comprender su significado y degustar su riqueza. Es probable que, a nosotros, hombres y mujeres marcados por la prisa, nos resulte ardua esta actitud contemplativa. Queremos que todo suceda al instante. María nos enseña a mirar con sosiego, a dejarnos transformar por la realidad minúscula de Dios simbolizada en un niño.

Como todos los años, también este primer día de 2022 el papa Francisco nos regala un mensaje con motivo de la Jornada Mundial de Oración por la Paz. El de esta 55ª Jornada lleva por título: Diálogo entre generaciones, educación y trabajo: instrumentos para construir una paz duradera. Consciente de que la paz sigue siendo un bien alejado de la vida de muchas personas, propone tres caminos para lograrla: “Aquí me gustaría proponer tres caminos para construir una paz duradera. En primer lugar, el diálogo entre las generaciones, como base para la realización de proyectos compartidos. En segundo lugar, la educación, como factor de libertad, responsabilidad y desarrollo. Y, por último, el trabajo para una plena realización de la dignidad humana. Estos tres elementos son esenciales para «la gestación de un pacto social», sin el cual todo proyecto de paz es insustancial”. El resto del mensaje lo dedica a desarrollar estos tres caminos. 

Termina con estas palabras: “A los gobernantes y a cuantos tienen responsabilidades políticas y sociales, a los pastores y a los animadores de las comunidades eclesiales, como también a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, hago un llamamiento para que sigamos avanzando juntos con valentía y creatividad por estos tres caminos: el diálogo entre las generaciones, la educación y el trabajo. Que sean cada vez más numerosos quienes, sin hacer ruido, con humildad y perseverancia, se conviertan cada día en artesanos de paz. Y que siempre los preceda y acompañe la bendición del Dios de la paz”.

Feliz Año Nuevo 2022 

a todos los lectores y amigos 

del Rincón de Gundisalvus


1 comentario:

  1. Gracias Gonzalo por acercarnos al mensaje del santo Padre en la 55 JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ. En una primera lectura me llama la atención cuando dice: “En cada época, la paz es tanto un don de lo alto como el fruto de un compromiso compartido.”… Todo don no es para guardarlo en exclusiva y además siempre nos lleva al compromiso.
    Y también nos sintetizas para que comprendamos los versículos de san Lucas que como nos dices “describe un perfecto itinerario de la fe”: Ir corriendo, Encontrar, Contar y Volver.
    Dios, dignificó a la mujer, en María.
    Gracias y, aunque es en el ocaso del día, feliz Año Nuevo también para ti.

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